EL SOCIO
04/05/09
El socio de mi marido vino unos días a mi casa para practicar un poco con el ordenador, ya que necesitan uno para su taller y el no tenía ni idea.
Durante esos días yo le acompañaba leyendo alguna revista, pero este día mi cuerpo estaba guerrero, mi mano sin darme cuenta comenzó a acariciarme y me puse a cien. Comencé a provocarle poniendo los pies en su mesa, después me acerqué a el y al verle tan atareado le ofrecí un masaje y así comenzó todo. (seguir leyendo…)
Escrito en: General | | Comentarios (0)
